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Conocimiento contemporáneo sobre Dios, sobre la evolución y el significado de la vida humana.
Metodología del desarrollo espiritual.

 
Comentarios para el Bhagavad-Gita
 

Bhagavad-Gita/Comentarios para el Bhagavad-Gita


Comentarios
para el Bhagavad-Gita

La Enseñanza de Krishna, expuesta en el Bhagavad-Gita, así como cualquier otra Enseñanza de Dios, puede ser dividida en tres componentes: ontológico, ético y psicoenergético (es decir, aquel que se relaciona con el desarrollo del hombre en el marco del raja y buddhi yoga).

Estos corresponden a los tres componentes del desarrollo espiritual del hombre: intelectual, ético y psicoenergético.

Examinamos cada una de estas secciones por separado.

Aspecto Ontológico
de las Enseñanzas de Krishna

Desde el punto de vista ontológico, el Bhagavad-Gita proporciona las respuestas completas a las preguntas esenciales de la filosofía:

a) qué es Dios,

b) qué es el hombre,

c) en qué consiste el significado de la vida del hombre y cómo él debe vivir en la Tierra.

Dios en el Bhagavad-Gita es considerado en los siguientes aspectos: Ishvara-Creador, el Absoluto, el Brahman y el Avatar.

En otros idiomas Ishvara es llamado también como el Padre Celestial, Dios Padre, Jehová, Alá, Tao, Conciencia Primordial, etc., y en la historia antigua de los eslavos, como Svarog. Él es también el Maestro Supremo y la Meta de cada uno de nosotros.

El segundo aspecto de la palabra Dios es el Absoluto o Todo, es decir, el Creador unido con Su Creación multidimensional.

La Evolución del Absoluto ocurre por los ciclos que se llaman Manvantares. Manvantara consiste de Kalpa («el Día del Brahman») y Pralaya («la Noche del Brahman»). Cada Kalpa empieza con «la creación del mundo» y termina con «el fin del mundo». El significado de tal periodicidad consiste en la formación de nuevas condiciones para continuar la Evolución de la Conciencia universal (o en otras palabras, la Evolución del Absoluto).

El tercer aspecto de Dios es el Brahman, o lo que es lo mismo, el Espíritu Santo. Es la denominación común de Todas las Individualidades Divinas que salen de la Morada del Creador con el fin de ayudar a las personas encarnadas.

Existe otra manifestación de Dios en la Tierra. Es el Avatar, Mesías o Cristo, es decir, un Hombre-Dios encarnado en un cuerpo humano y unido con la Conciencia con el Creador. Él —desde Su nivel Divino— también ayuda a las personas a encontrar el Camino hacia el Creador.

Krishna, Quien nos regaló el Bhagavad-Gita, Jesús el Cristo, Babaji, Sathya Sai y muchos Otros en la historia de nuestro planeta son ejemplos concretos de los Avatares.

El hombre no es un cuerpo. El cuerpo es solamente su portador temporal. El hombre es la conciencia, la energía que es capaz de percibirse a sí misma. El tamaño del «coágulo» de la conciencia puede diferenciarse significativamente entre distintas personas: desde el tamaño «rudimentario» minúsculo hasta el tamaño cósmico. Esto depende de dos factores: de la edad psicogenética (es decir, la edad del alma) y de la intensidad de los esfuerzos en el Camino espiritual.

De la relación entre el cuerpo del hombre y el hombre Krishna habla así:

2:18. Sólo los cuerpos de un ser encarnado son perecederos. Pero él mismo es eterno, indestructible.

2:22. Así como el hombre deja su ropa vieja y se pone la nueva, de la misma manera deja sus cuerpos desgastados y se viste con los nuevos.

El hombre es la etapa final en la línea evolutiva del desarrollo del purusha encarnado: plantas — animales — hombre — Dios. Su tarea es la aspiración a alcanzar la Perfección Divina. En este Camino él pasa a través de ciertas etapas o escalones.

Uno de los esquemas de tal ascensión es la descripción de la evolución según las gunas. Así, existen tres gunas:

La primera es el tamas: la oscuridad, la ignorancia, la obtusidad y la grosería.

La segunda es el rajas: la pasión, la búsqueda intensa del lugar en la vida, la lucha por los ideales y así sucesivamente.

La tercera es el sattva: la pureza, la armonía.

Sin embargo, hay que avanzar, como decía Krishna, más allá, saliendo de los límites del sattva, hacia la Unión con el Creador, y esto requiere nuevos esfuerzos, nueva lucha con uno mismo. Es importante acordarse de esto, pues el sattva puede volverse una trampa. Éste cautiva con la beatitud que uno logra en esta etapa. Éste «relaja» y propone negar los esfuerzos subsiguientes. Garantiza el paraíso. Sin embargo, hay que avanzar más allá y hacer muchísimo más para llegar a ser el Brahman, alcanzando el Nirvana en Él y luego para unirse con Ishvara.

No obstante, uno no debe omitir la guna sattva. Sin dominar las cualidades peculiares para ésta es imposible unirse con Dios.

Tampoco se debe omitir la guna rajas, porque es en esta guna donde la persona domina cualidades tales como energía, reconcentración, aspiración y poder (fuerza).

El segundo esquema del avance evolutivo del hombre, dado por Krishna, es la escala de las varnas. (Cabe notar que ésta y muchas otras escalas se complementan muy bien una a la otra; y su aplicación combinada a uno mismo o a otra persona proporciona un cuadro aún más completo).

Según la escala de las varnas, el hombre que se encuentra en el primer escalón, se llama sudra. Él es demasiado joven en su psicogénesis y sabe hacer muy poco. Su tarea es aprender de las personas maduras en su evolución, ayudándolas en su trabajo.

Los vaisias se encuentran en el segundo escalón. Ellos son comerciantes, artesanos y campesinos. La permanencia en esta varna sobreentiende que la persona ya tiene un intelecto suficientemente desarrollado para empezar una actividad creativa empresarial. Pues, para llevar el propio negocio independiente, se necesita un intelecto ya desarrollado. Exactamente a través de la actividad mencionada los representantes de esta varna se perfeccionan.

La siguiente varna es la de los chatrias. Son las personas que han subido aún más en su desarrollo intelectual, en su energía. Son los dirigentes que poseen la necesaria «amplitud» de la mente y el poder personal, es decir, el poder de la conciencia. A propósito, uno puede comenzar a prepararse para este escalón del desarrollo espiritual desde la temprana juventud, desarrollando el poder personal y la energía. El trabajo físico, distintos tipos de deporte, danzas dinámicas con música rítmica favorecerán a esto. Si uno lo hace, evitando los estados emocionales groseros, acordándose de Dios y de la necesidad de observar ante Su Rostro las normas éticas conocidas, será creada una reserva importante para el perfeccionamiento espiritual fructífero en los años maduros. Entonces tendrá que renunciar a la competitividad y el carácter apasionado. Al contrario, deben venir la tranquilidad, armonía, ternura, dulzura y sabiduría. Sin embargo, todo esto debe basarse en el fundamento del gran poder personal, la potencia energética de la conciencia y del intelecto.

La varna superior es la de los brahmanes, es decir, de los líderes espirituales.

En India y en varios otros países históricamente llegó a ocurrir de tal manera que la filiación a una u otra varna empezó a pasarse por herencia. Por eso, desde luego, no todas las personas, que se consideran representantes de la varna superior, tienen de verdad logros espirituales altos.

Reproduzco las palabras de Krishna de cómo escoger los métodos adecuados del trabajo sobre uno mismo, es decir, aquellos que corresponden realmente a la etapa actual del psicogénesis y de ontogenésis*:

12:8. ¡Dirige tus pensamientos a Mí, sumérgete como una conciencia en Mí, entonces verdaderamente vivirás en Mí!

12:9. Pero si no eres capaz de concentrar tu pensamiento firmemente en Mí, trata de lograrme con los ejercicios del yoga.

12:10. ¡Si tampoco eres capaz de hacer constantemente los ejercicios del yoga, entonces dedícate a servirme, ejecutando sólo esas acciones que son necesarias para Mí, y lograrás la Perfección!

12:11. Si tampoco eres capaz de hacerlo, entonces dirígete a la Unión Conmigo renunciando al provecho personal de tu actividad; refrénate de esa manera.

La actividad, privada del componente egoísta, que sirve a la Evolución (con otras palabras, el servicio espiritual), es el karma yoga.

También hay que destacar que Krishna daba mucha importancia al perfeccionamiento intelectual de las personas que siguen el Camino espiritual.

Esto es especialmente de actualidad porque existen varias sectas religiosas que niegan la importancia del desarrollo intelectual, incluso hasta rechazan la educación usual para los niños.

Pero Krishna exaltaba la Sabiduría:

4:33. Mejor que cualquier sacrificio exterior es el sacrificio de la sabiduría (…). Todas las acciones del sabio (…) llegan a ser perfectas.

4:34. ¡Halla, pues, la sabiduría a través de la devoción, del espíritu escudriñador y con servicio!

4:37. De manera semejante a un fuego que convierte la leña en ceniza, el fuego de la sabiduría quema completamente todas las acciones falsas.

4:38. En el mundo no existe un mejor purificador que la sabiduría. A través de ésta, el que es hábil en el yoga, halla en el tiempo debido la Iluminación en el Atman.

4:39. El que está lleno de fe, halla la sabiduría. El que domina el control de sus indriyas, la halla también. Habiendo logrado la sabiduría, ellos llegan rápidamente a los mundos superiores.

7:16. Existen cuatro tipos de los virtuosos que confían en Mí: los que anhelan escapar del sufrimiento, los que tienen avidez de conocimiento, los que buscan logros personales y los sabios.

(De las últimas palabras de Krishna se desprende que, primero, prácticamente cada persona activa y no demoníaca, es decir, la que no cultiva los vicios groseros, es considerada por Él como virtuosa. Segundo, los representantes de los tres primeros grupos no son sabios todavía: los sabios es un grupo independiente más alto. Ni los que anhelan escapar del sufrimiento, ni los que tienen solamente avidez del conocimiento, ni los que buscan logros personales en la etapa de rajas, son todavía sabios).

7:17. Superior a todos es el sabio, equilibrado y absolutamente fiel a Mí. En verdad, Yo soy querido para el sabio, y él es querido para Mí.

8:28. El estudio de los Vedas, sacrificios, hazañas ascéticas y las buenas obras dan frutos. ¡Pero un yogui que posee el verdadero conocimiento se eleva por encima de todo esto; él logra la Morada Suprema!

¿Quién puede ser llamado sabio? ¿El que tiene el conocimiento sobre lo más importante: sobre Dios, sobre el hombre y sobre el Camino del hombre hacia Dios? Esto es la base, el fundamento de la Sabiduría. Pero no es la Sabiduría, es simplemente un estado de llenarse de conocimiento: la erudición. Sin embargo, la Sabiduría es todo lo mencionado más la capacidad de operar con el conocimiento obtenido, la capacidad de crear intelectualmente.

¿Cómo desarrollar esto? El primer y el más simple método es la educación en los establecimientos educativos normales: escuelas, colegios e institutos… Esto entrena, desarrolla la actividad mental. Además, uno puede adquirir habilidades y profesiones adicionales, etc. Y cuánto más obtiene, mejor será. También el desarrollo de la Sabiduría se favorece con la comunicación con otras personas, con Dios y muchas otras cosas. Sin duda, es importante también dominar completamente las funciones del grijastá (hombre de casa). Exactamente a través de servir a otras personas, en el cuidado a ellas —primero en el marco de una familia ordinaria y luego en la «familia» de sus discípulos espirituales— se forma la Sabiduría en el hombre.

Y a los tontos el Creador no deja entrar en Él: Él no los necesita en Él.

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